
La chapa de debajo del motor era un amasijo de grasa seca, restos de barro, pedazos de goma podrida y cosas que seguro que tienen un nombre pero que no estoy muy seguro de conocer.
Primero intenté limpiarla con KH7 y varios quilos de papel. Después usé el cepillo de metal, pero finalmente ataqué con la taladradora y un disco de alambres. ¡Mano de santo!