Cuando un seiscientos vuelve a la vida es como cuando nace un bebé, toda la familia viene a verlo, comentan lo bonito que és y el que más y el que menos le trae unos patucos o un babero 🙂

El regreso de mi pelotilla me trajo un regalo que, no por esperado, me hizo menos ilusión: ¡Un auténtico encendido electrónico Valkit 111!
Eso es algo estupendo. Al aumentar la potencia de la chispa que llega a las bujías y mantener la misma fuerza en todos los regímenes, el motor se supone que irá más alegre en altas, también arrancará mejor, consumirá algo menos y permitirá que los platinos se vuelvan eternos, ya que a través de ellos pasará muy poca intensidad y no habrá chispa que los foguee.